“Lo veré, mas no ahora; Lo miraré, mas no de cerca; Saldrá ESTRELLA de Jacob, Y se levantará cetro de Israel, Y herirá las sienes de Moab, Y destruirá a todos los hijos de Set.”
Balaam describe algo real que él mismo no verá en vida — la esperanza bíblica a menudo se extiende más allá del horizonte de quien la recibe primero.
Balaam fue contratado para maldecir a Israel, pero Dios puso bendición en su boca contra su propia voluntad — ningún plan contra el pueblo de Dios resiste su palabra.
La imagen de una estrella que nace de Jacob habla de luz viniendo exactamente de donde nadie la esperaba — de un pueblo pequeño y esclavizado, no de un imperio.
El cetro que se levanta de Israel apunta a una realeza que la iglesia después reconoció en Cristo, el rey que vence sin ejército humano.
Siglos separan esta profecía de su cumplimiento en Belén — Dios no tiene prisa cuando la promesa es segura.
Actúa: Escribe en un papel una promesa de Dios que aún no se ha cumplido en tu vida y ora, como Balaam, "lo veo, mas no ahora" — confiando en su tiempo.