“porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.”
Pablo no condena el dinero en sí — apunta al corazón que lo ama más de lo debido, la raíz escondida bajo el problema visible.
"Todos los males" es una frase amplia a propósito — la codicia se disfraza en decenas de pecados diferentes que parecen no tener relación entre sí.
"Se extraviaron de la fe" describe un alejamiento gradual, no una caída de una sola vez — la avaricia arrastra poco a poco, paso a paso.
El texto dice que ellos mismos "fueron traspasados" — el dolor de la avaricia no viene de afuera, es producido por la propia elección.
Pablo escribe esto a Timoteo, alguien que ya servía a Dios — la advertencia no es para los de afuera, es para quien ya está en el camino de fe.
Actúa: Examina tu estado de cuenta o tu deseo de compra más reciente y pregúntale a Dios, en oración, si el dinero ha ocupado un lugar mayor del que debería en tu corazón.