“No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea,”
Las mujeres llegaron muy temprano, cargando especias para un cuerpo muerto. No esperaban esta frase — fueron sorprendidas por una ausencia que lo cambiaría todo.
'No está aquí' normalmente sería una mala noticia — pero aquí es la mejor noticia posible, porque la razón de la ausencia es la resurrección, no la pérdida.
El verbo no describe algo en proceso — ya ocurrió. No es una esperanza futura siendo anunciada, es un hecho ya consumado que las mujeres están siendo invitadas a reconocer.
El ángel no anuncia algo totalmente nuevo — manda a las mujeres a recordar. Jesús ya lo había dicho en Galilea; la fe aquí es reconocer que su palabra se cumplió exactamente como fue prometida.
Este es el clímax del Evangelio de Lucas — sin él, todo lo que Jesús enseñó y sufrió quedaría sin respuesta. Con él, cada promesa anterior gana un fundamento sólido.
Actúa: Escribe una promesa específica de Jesús que ya cumplió en tu vida, y agradécele en oración hoy recordando ese cumplimiento en voz alta, como las mujeres fueron llamadas a recordar.