“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
Jesús dice estas palabras a Nicodemo, un maestro religioso confundido sobre nacer de nuevo. Es en medio de una conversación privada y nocturna que nace la frase más repetida de la Biblia.
'De tal manera' mide grado, no solo confirma que el amor existe. El texto quiere que sientas el tamaño de ese amor, no solo que estés de acuerdo con su existencia.
El objeto del amor de Dios es 'el mundo' — amplio, no restringido a un pueblo o categoría. Nadie que lea este versículo puede excluirse por su cuenta del alcance de esta frase.
No fue un regalo cualquiera — fue el Hijo unigénito. El tamaño del amor se mide por el tamaño de lo que fue entregado, y nada era más precioso para el Padre que su propio Hijo.
La condición no es desempeño, es fe — 'todo aquel que en él cree'. La vida eterna no es premio al esfuerzo, es respuesta a una invitación simple de confiar en quien fue dado por amor.
Actúa: Di en voz alta este versículo hoy como una oración personal de fe, y luego compártelo con alguien que necesita oír que el amor de Dios lo alcanza también a él.