“Ni esconderé más de ellos mi rostro; porque habré derramado de mi Espíritu sobre la casa de Israel, dice Jehová el Señor.”
'Ni esconderé más' presupone que hubo un tiempo en que Dios retiró su presencia a causa del pecado — esta promesa marca el fin definitivo de esa distancia.
'Más' cierra el ciclo de idas y venidas entre Dios y su pueblo; después de Gog y Magog, no hay retroceso posible hacia el escondite.
'Habré derramado de mi Espíritu' es una imagen de abundancia, no de escasez — Dios no distribuye poco a poco, derrama generosamente sobre toda la nación.
La firma solemne al final — 'dice Jehová el Señor' — garantiza que esta no es una esperanza vaga, sino una promesa sellada por la propia autoridad de Dios.
Este versículo cierra el oráculo de Gog y Magog y abre paso a la gran visión del templo restaurado que domina los capítulos siguientes.
Actúa: Aparta diez minutos hoy solo para buscar la presencia de Dios sin pedir nada — agradécele específicamente por no esconder más su rostro de ti.