“y he aquí la gloria del Dios de Israel, que venía del oriente; y su sonido era como el sonido de muchas aguas, y la tierra resplandecía a causa de su gloria.”
La gloria regresa exactamente por el mismo camino por donde había partido en Ezequiel 10 — Dios no elige otra ruta, completa el círculo que él mismo abrió.
'Como el sonido de muchas aguas' describe algo poderoso e inconfundible — cuando Dios regresa, no llega en silencio discreto, anuncia su presencia.
'La tierra resplandecía a causa de su gloria' muestra que la presencia de Dios transforma incluso el paisaje alrededor — nada permanece igual cuando él se acerca.
Toda la arquitectura minuciosa descrita en los capítulos anteriores existía con un único propósito: preparar un lugar digno para este exacto momento de regreso.
'He aquí' marca el asombro de Ezequiel ante lo que veía — incluso un profeta experimentado todavía se maravilla al presenciar la gloria de Dios manifestándose.
Actúa: Reserva hoy un lugar silencioso y apaga distracciones por quince minutos, preparando un espacio deliberado para que la gloria de Dios se manifieste en tu rutina.