“y le dijo Jehová: Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y que claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella.”
Antes de que el juicio caiga sobre la ciudad, Dios manda recorrerla para buscar a quien todavía le importa — él no trata a todos por igual en la multitud.
'Gimen y claman' describe a personas que sienten el peso del pecado a su alrededor — ese dolor es exactamente lo que Dios está buscando, no una falta de fe.
La marca en la frente no es castigo — es el mismo Dios separando y protegiendo a quien se negó a acostumbrarse al mal a su alrededor.
Las 'abominaciones' cometidas en Jerusalén muestran que el pecado no es solo un error — hiere el corazón de Dios tanto como el de los que gimen.
Dios manda al mensajero 'pasar por en medio de la ciudad' — él no espera que las personas vengan a él; va a buscar a quien sufre en silencio en medio de todos.
Actúa: No sofoques hoy la incomodidad que sientes ante una injusticia — nómbrala en oración y deja que ese gemido moldee una acción concreta esta misma semana.