“Entonces la gloria de Jehová se elevó de encima del umbral de la casa, y se puso sobre los querubines.”
La gloria de Jehová no estaba atada al templo por obligación — habitaba allí por elección, y esa misma elección podía ser retirada.
'Se elevó de encima del umbral' describe un paso, no una huida repentina — Dios se retira despacio, como quien todavía espera ser buscado antes de irse del todo.
La gloria 'se puso sobre los querubines' antes de seguir su camino — aun partiendo, todavía se apoya sobre lo que representa su propio trono.
Un templo sin la gloria de Jehová es solo piedra y oro — lo que daba sentido a aquel lugar era exactamente la presencia que ahora se aleja.
Ezequiel veía esta escena con sus propios ojos — Dios no le escondió a su profeta el dolor de dejar la casa que él mismo había elegido habitar.
Actúa: Examina hoy un espacio de tu vida — casa, trabajo, corazón — donde algo pueda estar alejando la presencia de Dios, y quita esa cosa antes de que termine el día.