“Pero yo cantaré de tu poder, Y alabaré de mañana tu misericordia; Porque has sido mi amparo Y refugio en el día de mi angustia.”
Este salmo empieza con David rodeado por hombres que querían matarlo, y termina en alabanza. La noche de peligro desemboca en un cántico de mañana.
Dios no es llamado amparo solo en teoría — David testifica que él ya ha sido, en la práctica, su refugio en el día de la angustia real.
La palabra traducida como misericordia describe un amor leal que nunca se rinde. Es ese amor constante, y no la ausencia de peligro, lo que David celebra.
Los enemigos aún rondaban cuando David decidió cantar. Alabar no espera a que el problema acabe; empieza mientras el amparo de Dios ya sostiene.
'De mañana' sugiere un hábito, no un momento aislado. Comenzar el día declarando la fidelidad de Dios moldea cómo enfrentamos todo lo que viene después.
Actúa: mañana, al despertar, canta o di en voz alta una frase de gratitud por la fidelidad de Dios antes de revisar cualquier noticia o resolver cualquier problema.