“Entonces Josué respondió a la casa de José, a Efraín y a Manasés, diciendo: Tú eres gran pueblo, y tienes grande poder; no tendrás una sola parte, sino que aquel monte será tuyo; pues aunque es bosque, tú lo desmontarás y lo poseerás hasta sus límites más lejanos; porque tú arrojarás al cananeo, aunque tenga carros herrados, y aunque sea fuerte.”
Josué reconoce la fuerza real de la casa de José antes de desafiarlos — Dios ve tu capacidad antes de pedirte más.
Efraín y Manasés querían contentarse con poco. Josué rechaza la pequeñez y amplía la herencia que Dios les había reservado.
La tierra prometida todavía estaba cubierta de bosque cerrado. La herencia de Dios, a veces, llega en bruto y exige trabajo antes de dar fruto.
Los cananeos tenían la tecnología militar más avanzada de la época. Josué dice que, aun así, serán expulsados.
Dios no ofrece una herencia parcial — los llama a poseer la tierra entera, hasta donde la vista apenas alcanza.
Actúa: Identifica el 'bosque' en tu vida — el área que exige trabajo antes de dar fruto — y da hoy el primer paso práctico para desmontarlo.