“Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros.”
Moisés pregunta el nombre de Dios porque sabe que enfrentará solo a Faraón — y Dios responde con algo más grande de lo que esperaba.
"Yo Soy el que Soy" no se compara con nada ni depende de nada — este es un Dios cuya existencia no necesita explicación externa.
El nombre está en presente, no en pasado ni en futuro — Dios no solo fue ni solo será; Él es, ahora mismo, para ti.
"YO SOY me envió a vosotros" — la misión de Moisés no descansaba en su propia capacidad, sino en la suficiencia del nombre que lo enviaba.
Jesús diría más tarde "antes que Abraham fuese, Yo Soy" — la zarza ardiente y el Evangelio comparten la misma firma divina.
Actúa: Antes del desayuno, di en voz alta "YO SOY está conmigo hoy" sobre la tarea más difícil que enfrentas esta semana.