“Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.”
El versículo anterior describe la tierra llena de corrupción. Es exactamente en ese escenario sombrío que la gracia de Dios aparece por primera vez en la Escritura por su nombre.
Noé "halló" gracia — no la fabricó ni la compró con buenas obras. La gracia siempre llega como algo encontrado, nunca como algo ganado.
Esta es la primera vez que la palabra gracia aparece en la Biblia. Antes de cualquier ley, antes de cualquier pacto formal, Dios ya mostraba favor inmerecido.
Noé caminaba con Dios mientras el mundo a su alrededor se alejaba. La gracia no te aísla de la cultura, pero puede ponerte en una dirección completamente distinta.
Dios no dio instrucciones para construir el arca hasta después de declarar su favor sobre Noé. El llamado siempre nace del favor, nunca al revés.
Actúa: Antes del desayuno, ora agradeciendo a Dios por un momento en que recibiste favor inmerecido — y pídele que te dé ojos para reconocerlo de nuevo hoy.