“En el principio creó Dios los cielos y la tierra.”
La Biblia no abre con una teoría — abre con una acción. Antes de que existiera cualquier otra cosa, Dios ya estaba creando.
El sujeto de la primera frase de la Escritura es Dios, no el hombre. Tu vida tiene más sentido cuando lees tu propia historia desde ese mismo punto de partida.
Dos palabras abarcan todo lo que existe — lo visible y lo invisible. Nada en tu mundo de hoy está fuera del alcance de esa creación original.
El verbo "creó" lleva intención — nada aquí sucedió por casualidad. Tú tampoco eres un accidente; fuiste hecho con propósito.
Este año caminarás desde la creación hasta la nueva creación, desde el jardín hasta el trono. Hoy es solo el primer paso de una sola gran historia.
Actúa: Antes de abrir cualquier otra cosa hoy, ora reconociendo a Dios como el Creador detrás de todo lo que enfrentarás en las próximas 24 horas.