“Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.”
Pablo ya había pedido tres veces que el aguijón en la carne fuera quitado — esta respuesta llegó después del rechazo, no antes.
Dios no promete quitar el problema — promete que su gracia basta para atravesarlo, lo cual muchas veces es la respuesta más difícil de aceptar.
'Se perfecciona en la debilidad' invierte la lógica humana — Dios no espera que te fortalezcas para actuar, actúa plenamente cuando admites que no lo eres.
Pablo no solo tolera su debilidad, elige gloriarse en ella — una respuesta solo posible después de entender realmente lo que Dios acababa de decir.
'Repose sobre mí' describe algo que permanece, como una sombra protectora — el poder de Cristo no visita de paso, se instala sobre la debilidad reconocida.
Actúa: Nombra en voz alta hoy la debilidad que más intentas esconder, y ora pidiendo que el poder de Cristo repose justamente allí, en vez de pedir que desaparezca.