“Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo: Te he puesto para luz de los gentiles, A fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra.”
Pablo y Bernabé dicen esto justo después de ser rechazados por los judíos de Antioquía — la puerta cerrada allí se convierte en la puerta abierta para los gentiles.
'Así nos ha mandado el Señor' cita las palabras del profeta Isaías sobre el siervo del Señor — el plan de alcanzar a las naciones no es nuevo, estaba escrito siglos antes.
Ser 'luz' significa ser visible, alcanzable, dirigido a quien estaba en la oscuridad — el evangelio nunca fue hecho para quedarse guardado entre pocos.
No hay frontera geográfica o cultural fuera del alcance de esta misión — 'lo último de la tierra' incluye exactamente donde tú estás ahora.
'A fin de que seas para salvación' es verbo de movimiento — la fe recibida no se queda quieta, se lleva de un lugar al siguiente, de una persona a otra.
Actúa: Piensa en alguien fuera de tu círculo de fe habitual y envía hoy un mensaje o invitación concreta que lleve esa luz hasta esa persona.