“Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”
Un experto en la ley pregunta cuál es el mayor mandamiento tratando de atrapar a Jesús en contradicción — su respuesta corta directo al corazón del asunto, sin caer en la trampa.
Corazón, alma y entendimiento juntos cubren a toda la persona — no es un amor parcial o dividido, es la invitación a amar a Dios con cada parte de quien eres.
Jesús no duda en ordenar los mandamientos — este viene antes que todos los demás, y todo lo demás en la vida espiritual encuentra su lugar en relación a él.
El segundo mandamiento es llamado 'semejante' al primero — amar al prójimo no es una categoría diferente de obediencia, es la misma realidad expresándose en la dirección horizontal.
El estándar de medida es el cuidado natural que ya tienes por ti mismo — Jesús asume que sabes cuidarte bien, y pide que extiendas esa misma atención al prójimo.
Actúa: Pasa unos minutos amando a Dios con toda atención en oración, y luego busca a una persona específica hoy para amar como tú mismo quisieras ser amado.