“¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia.”
'¿Qué Dios como tú?' no busca respuesta — es una forma hebrea de declarar que nadie, en ningún lugar, se compara al carácter de este Dios.
Dos verbos describen el mismo acto de gracia visto desde ángulos diferentes — Dios no solo perdona la culpa, elige no guardar la ofensa contra ti.
'Remanente de su heredad' habla de un pueblo que sobrevivió al juicio — la gracia de Dios se dirige específicamente a quien quedó fiel o fue preservado.
'No retuvo para siempre su enojo' contrasta directamente el enojo, que tiene plazo, con la misericordia, que es el verdadero estado natural del corazón de Dios.
'Se deleita en misericordia' revela que perdonar no le cuesta a Dios en contra de su voluntad — es exactamente lo que más le gusta hacer.
Actúa: Nombra hoy un pecado antiguo que aún cargas con culpa, y declara en oración que Dios ya lo ha olvidado, como promete este versículo.