“¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?”
Dios no le grita a Jonás por su rencor — termina el libro con una pregunta amable, invitando al profeta a reconsiderar su propio corazón.
'Aquella gran ciudad' repite una frase usada antes en el libro — Dios ve a Nínive por su magnitud y necesidad, no por lo que merece.
Dios da un número concreto de personas — Nínive no es una estadística abstracta para él, es una multitud de vidas reales que él conoce una a una.
Esa descripción de inocencia o ignorancia moral muestra a Dios reconociendo la fragilidad humana en vez de tratar a todo pecador como igualmente endurecido.
Mencionar 'muchos animales' al final revela la amplitud del cuidado de Dios — su compasión se extiende más allá de las personas, hasta la creación que las rodea.
Actúa: Piensa en un grupo o persona que secretamente crees que no merece la gracia de Dios, y ora hoy pidiendo compasión genuina por ella.