“Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.”
Sabiduría, fuerza y riqueza son los tres pilares en que más se apoya el ser humano — y el Señor los nombra, uno a uno, como fundamentos que no sostienen.
El verbo aquí es relacional — entender y conocer a Dios es más que acumular información sobre él, es la intimidad de quien camina con él cada día.
Lealtad, justicia y rectitud no son apenas atributos distantes de Dios — son lo que él efectivamente practica en la tierra, cada día, para su pueblo.
Dios no solo tolera estas cosas — él declara que se agrada en ellas, revelando que su corazón está inclinado hacia el amor firme y la justicia.
El versículo no elimina el deseo humano de gloriarse — lo redirige, de lo que tienes a quien conoces.
Actúa: Nombra hoy aquello en lo que más estás tentado a gloriarte — sabiduría, fuerza o riqueza — y cámbialo conscientemente por gratitud en conocer al Señor.