“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”
“Primero” lo decide todo: lo que lidera tu búsqueda gobierna tu día — y tu corazón.
Buscar el Reino es querer el reinado de Dios por encima de la propia agenda, cada día.
Su justicia moldea cómo trabajamos y ganamos. Éxito sin rectitud no es promesa bíblica.
La provisión sigue a la prioridad: el campo madura bajo los ojos del Dueño. Lo necesario vendrá.
El contexto del verso es la preocupación: pan de hoy, confianza de hoy. Mañana también tiene Dios.
Actúa: dale a Dios el primer espacio del día — antes de pantallas y de pan. Ora primero, luego actúa.