“Y dijo al hombre: He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, Y el apartarse del mal, la inteligencia.”
El capítulo 28 recorre minas, océanos y profundidades buscando sabiduría — y concluye que no está enterrada en ningún lugar de la tierra.
Después de tanta búsqueda, es Dios quien habla directamente al hombre — la sabiduría verdadera no se descubre, la revela Él.
Ese temor no es un miedo paralizante, sino reverencia que reconoce quién es Dios y quiénes somos nosotros ante Él.
El entendimiento aquí no es abstracto — se prueba en una dirección concreta: alejarse activamente de lo que es malo.
Después de tanta complejidad en el libro de Job, la respuesta final es simple de entender y difícil de vivir cada día.
Actúa: identifica una decisión concreta frente a ti hoy y aplícale la prueba de Job — ¿esto reverencia a Dios y se aparta del mal?