“Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.”
La lámpara solo alumbra encendida. La Biblia cerrada no guía a nadie — ábrela antes de caminar.
Una lámpara a los pies alumbra pasos, no el mapa entero. Dios da luz suficiente para hoy.
Cuando las voces no concuerdan, la Palabra decide la ruta. Es brújula, no solo consejo.
Camina con la luz de hoy sin exigir la de mañana. La confianza crece paso a paso.
Acerca tus decisiones a la luz: lo que no resiste la Palabra no merece tu camino.
Actúa: lee el salmo, elige el paso que alumbra y dalo hoy mismo.