“Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará.”
Israel lo escuchó frente al Jordán, con gigantes al otro lado. Dios habla valentía justo donde vive el miedo.
Tú nunca entras primero. Antes de cualquier puerta que Dios te mande cruzar, Él ya pasó por ella.
La valentía bíblica no es confianza en uno mismo; es confianza en la compañía. El "no temas" se apoya en "Él va contigo".
"No te dejará, ni te desamparará" — dos promesas para los días en que tu fuerza se acabe.
No necesitas ver el camino entero para dar el siguiente paso. Basta saber quién va delante.
Actúa: antes del desayuno, escribe el paso más difícil de hoy, ora "Señor, ve delante de mí" — y fija la hora en que lo darás.