“El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.”
Toda subida tiene un punto de partida. La sabiduría no comienza con inteligencia ni experiencia — comienza con reverencia a Dios.
Temer a Jehová es tomarlo en serio: admirar su grandeza y amar su santidad. Es el asombro de quien sabe ante quién está.
La inteligencia no es acumular información; es conocer a una Persona. Cuanto más conoces a Dios, más sentido tiene el mundo.
Quien comienza por el temor de Jehová alinea todo lo demás: prioridades, relaciones, dinero, tiempo. El punto de partida define el destino.
Principio significa que hay camino por delante. La reverencia de hoy se vuelve discernimiento mañana — peldaño a peldaño, hasta la cumbre.
Actúa: antes de tomar el teléfono hoy, haz una pausa y dile a Dios una frase de reverencia — quién es Él, no lo que necesitas.