“Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguna persona pecare por yerro en alguno de los mandamientos de Jehová sobre cosas que no se han de hacer, e hiciere alguna de ellas;”
Dios habla aquí del pecado 'por yerro' — el descuido, el error, la falla que pasó desapercibida hasta que alguien la señaló.
'Habla a los hijos de Israel' — la instrucción no es abstracta; se dirige a un pueblo real, con nombres y faltas reales.
'Cosas que no se han de hacer' muestra que Dios trazó fronteras claras — la ignorancia no borra el límite que se cruzó.
Dios abre este capítulo señalando ya el camino de vuelta — la ley que expone la falla también prepara la ofrenda que la resuelve.
No necesitas recordar cada falla para ser perdonado de ella — Dios ya previó la ofrenda para el pecado no advertido.
Actúa: Ora hoy pidiendo a Dios que revele un punto ciego tuyo — algo que haces sin notar que hiere o desagrada — y confiésalo en cuanto Él lo muestre.