“Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación.”
Esta proclamación viene justo después del becerro de oro — el carácter de Dios se revela más claramente justo donde la infidelidad humana fue mayor.
El nombre dicho dos veces carga énfasis y ternura — Dios no solo se describe, se presenta personalmente, de nuevo, a quien lo rechazó.
"Tardo para la ira" describe a un Dios que no estalla ante el primer fallo — su enojo tarda en llegar incluso cuando la provocación es inmediata.
"Guarda misericordia a millares" muestra una fidelidad que se extiende por generaciones — mucho más allá del alcance de cualquier pecado aislado.
Dios perdona la maldad, pero "de ningún modo tendrá por inocente al malvado" — su misericordia nunca finge que el pecado no tuvo un peso real.
Actúa: Antes del desayuno, lee este versículo en voz alta dos veces y agradece a Dios por un momento específico en que fue paciente contigo.