“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.”
El salmo no dice que Dios construya un refugio; dice que él lo es. La seguridad no es un lugar al que llegas, sino una Persona a la que corres.
"Nuestro pronto auxilio" — ni distante ni tardío. La cercanía de Dios no espera a que pase la tribulación; te encuentra dentro de ella.
El refugio se prueba en la tormenta, no en el pronóstico. Quienes escribieron esto vieron temblar reinos — y a Dios permanecer firme.
Todos tenemos un refugio por defecto: el teléfono, la nevera, la agenda llena. Nota el tuyo hoy, y deja que ese darte cuenta se vuelva oración.
La siguiente línea del salmo comienza: "por tanto, no temeremos". El valor es una conclusión: se desprende de quién es Dios.
Actúa: antes de tocar el teléfono esta mañana, lleva a Dios tu mayor problema en una sola frase honesta de oración.