“Y llevará Aarón los nombres de los hijos de Israel en el pectoral del juicio sobre su corazón, cuando entre en el santuario, por memorial delante de Jehová continuamente.”
Cada piedra del pectoral llevaba un nombre específico de las doce tribus — Dios nunca trata a su pueblo como masa anónima, sino como personas conocidas.
El pectoral reposaba literalmente sobre el corazón de Aarón — la intercesión no era distante, se llevaba bien pegada al pecho.
Cada vez que Aarón se acercaba a Dios, los nombres iban con él — el acceso del sacerdote nunca fue solo suyo, era de todo el pueblo a través de él.
"Por memorial delante de Jehová continuamente" — no era un recuerdo ocasional, sino continuo delante del Señor, en cada entrada, sin excepción.
Aarón prefigura a Jesús, quien intercede eternamente por su pueblo — tu nombre también está grabado en el corazón del Sumo Sacerdote celestial.
Actúa: Antes del desayuno, elige el nombre de alguien para llevar delante de Dios en oración hoy, como Aarón llevaba a las tribus.