“El corazón del hombre piensa su camino; mas Jehová endereza sus pasos.”
El corazón del hombre piensa su camino — y la Escritura no lo regaña por eso. Haz planes este año; solo escríbelos con lápiz.
Mas Jehová endereza sus pasos — la última palabra es suya. Eso no amenaza tus planes; es su seguridad.
Cuando la ruta cambia, Dios no perdió el mapa. Algunas de sus mejores obras en ti comienzan como un desvío tuyo.
Las manos abiertas aún pueden sostener metas — solo no las aprietan. Rendirse no es renunciar a los planes; es entregarlos.
Él afirma pasos, no el mapa del año entero. Dios da luz suficiente para el siguiente paso fiel — dalo.
Actúa: antes del desayuno, muéstrale a Dios tu lista de hoy y ora sobre cada punto: 'Tus pasos, no los míos.'