“Entonces él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy? Respondiendo Pedro, le dijo: Tú eres el Cristo.”
Jesús ya había escuchado lo que pensaba la multitud — ahora se vuelve hacia los discípulos y pregunta lo que realmente importa: ¿quién dicen ustedes que soy?
Nota el pronombre — 'ustedes', no 'la gente'. La opinión popular nunca fue suficiente; Jesús quiere una respuesta que sea tuya, no prestada.
Pedro no dice 'un gran maestro' — dice 'el Cristo', el Mesías prometido. Es la respuesta más alta posible, y él la arriesga en voz alta.
Todo en Marcos antes de esta escena apunta a esta pregunta, y todo después de ella despliega lo que significa seguir al Cristo hasta la cruz.
Pedro no solo acertaba una respuesta correcta — estaba declarando lealtad a una persona que cambiaría toda su vida.
Actúa: Responde en voz alta, hoy, a la misma pregunta que Jesús hizo a Pedro — dile a alguien de confianza quién dices que es Jesús.