“¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sion: ¡Tu Dios reina!”
La escena es visual — alguien corriendo por las montañas, visible desde lejos, trayendo una noticia que la ciudad sitiada esperaba con desesperación.
Es extraño llamar hermosos a los pies — pero Isaías elige justamente la parte más cansada y sucia del cuerpo para celebrar, porque fueron esos pies los que caminaron.
Buenas nuevas, paz, felicidad, salvación — el mensaje se acumula, palabra sobre palabra, como si una sola no fuera suficiente para contener la alegría del anuncio.
La frase final es la más importante — no es solo una buena noticia genérica, es la afirmación de que el trono nunca estuvo vacío, aunque pareciera.
Pablo cita este mismo versículo en Romanos 10 para hablar de quien predica el evangelio — la belleza de los pies que anuncian sigue siendo verdad en cada generación que sigue enviando.
Actúa: Elige hoy a una persona que necesita escuchar buenas noticias, y dile con palabras simples que Dios todavía reina, incluso sobre la situación que enfrenta.