“El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; Y amigo hay más unido que un hermano.”
Tener muchos conocidos puede incluso parecer éxito social, pero Salomón advierte que la multitud de compañeros no garantiza ninguna seguridad real.
Las compañías superficiales pueden incluso acelerar la caída de alguien — las amistades superficiales a veces pesan más de lo que ayudan cuando la presión aumenta.
El contraste viene de un solo amigo, no de otra multitud — Salomón cambia la cantidad de conocidos por la profundidad de una sola relación fiel.
Los lazos de sangre eran el estándar de lealtad más fuerte en la cultura de Salomón — y aun así él afirma que esta amistad elegida puede superarlos.
La tradición cristiana siempre ha leído este versículo apuntando más allá de cualquier amigo humano — hacia el amigo que nunca abandona, ni siquiera en la peor hora.
Actúa: Llama o escribe hoy a ese amigo fiel y cercano que has estado descuidando, y agradece a Dios en oración por esa amistad específica.