“Cuanto está lejos el oriente del occidente, Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.”
El oriente y el occidente nunca se encuentran, por más que viajes — el salmista escoge la única distancia verdaderamente infinita que existe.
Dios no solo esconde nuestras transgresiones detrás de sí — las remueve de nosotros por completo, bien lejos.
Norte y sur tienen un punto final — los polos. Oriente y occidente no tienen límite, y es exactamente esa la imagen escogida aquí.
Si la transgresión está tan lejos, ya no puede definir quién eres hoy delante de Dios.
Este versículo llega justo después de comparar a Dios con un padre que se compadece de sus hijos — el perdón nace de la compasión, no de la indiferencia.
Actúa: Nombra hoy una culpa antigua que todavía cargas, y di en voz alta que Dios ya la removió lejos de ti.