“Gustad, y ved que es bueno Jehová; Dichoso el hombre que confía en él.”
David no intenta probar la bondad de Dios con lógica — te invita a experimentarla. Algunas verdades solo se conocen desde dentro.
No se gusta algo a distancia. La invitación exige que te acerques a Dios lo suficiente para experimentarlo, no solo para observarlo de lejos.
David escribió esto huyendo de un peligro real, no en la comodidad. La bondad de Dios se comprueba precisamente donde la vida es más difícil.
La dicha prometida no es para quien solo está de acuerdo con Dios, sino para quien se refugia en él. Creer se completa cuando se vuelve abrigo.
Pocos versículos han sido tan musicalizados y memorizados como este. Generaciones enteras aprendieron a confiar en Dios cantando estas mismas palabras.
Actúa: elige un área donde solo has oído hablar de la bondad de Dios y aún no la has experimentado, y búscalo hoy activamente allí, esperando probarla.