“Si el hombre muriere, ¿volverá a vivir? Todos los días de mi edad esperaré, Hasta que venga mi liberación.”
Job pregunta lo que toda la humanidad ha preguntado frente a una tumba: si el hombre muere, ¿volverá a vivir?
Job no pide un alivio instantáneo — está dispuesto a esperar toda su vida difícil hasta que llegue la liberación.
La pregunta de Job lleva su propia respuesta escondida: espera, y solo espera porque todavía cree que algo vendrá.
Job todavía no tenía la resurrección de Cristo en qué apoyarse, pero su pregunta anticipa la respuesta que el evangelio traería siglos después.
"Esperaré" es el verbo que sostiene a Job en el fondo del pozo. La fe no es ausencia de preguntas, es seguir esperando a pesar de ellas.
Actúa: antes del desayuno, escribe la pregunta más difícil que llevas sobre el sufrimiento o la muerte, y ora agradeciendo por Cristo, la respuesta que Job todavía esperaba.