“Haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.”
Jesús nunca dice 'no atesores' — dice: elige el cofre. Toda vida está guardando en algún lugar.
Polilla, orín y ladrones son la lista de certezas de Jesús: aquí abajo, nada se conserva. El cielo es el único clima donde el tesoro dura.
El tesoro llega al cielo cuando se suelta en la tierra — la generosidad es la transferencia. Lo que das es la única riqueza que sigue siendo tuya.
Jesús no dice que el tesoro sigue al corazón — es al revés. Pon tus recursos donde quieres que crezca tu amor.
Ninguna crisis, ningún ladrón, ningún óxido alcanza lo que está guardado con Dios. Es la única inversión sin riesgo alguno.
Actúa: antes del desayuno, elige un gasto que puedas omitir hoy y envía ese monto a una persona o ministerio en necesidad.